Hace un rato nomas hablando con mi familia de los hechos sucedidos esta semana de Diciembre un primo me pregunto y ahora que va a pasar? la imagen que corria en el televisor a mis espaldas era la de un grupo de Gendarmes cuidando la casa de Gobierno de Tucuman, yo pense para mis adentros, Gendarmes custodiando en el dia de la Democracia, que paradoja que es la vida.
Le dije que no sabía lo que iba a pasar, que las predicciones en estos casos casi nunca son acertadas. Recorde una vieja frase viendo el llanto de los comerciantes ultrajados " el final del mundo sólo comienza cuando ha llegado a la puerta de tu casa, aunque antes haya devastado territorios vecinos" Parecía tan lejano eso, pero yo bien sabia que no era asi.
Hoy no es momento de hablar de Politica, de partidos, de vencidos ni vencedores. Hoy es dia para apelar a lo mas humano que tenemos, que es el respeto a la vida de los demas. El respeto por la propiedad privada. Nos estamos demostrando a nosotros mismos con estas actitudes hostiles que no merecemos algo mejor, que lo que tenemos es porque lo merecemos. Y no quiero pensar asi de mi Argentina de mi pueblo. Soy de la Argentina SOLIDARIA, que da una mano en las catástrofes, que deja lo que esta haciendo para sacar gente de inundaciones, de incendios, de situaciones extremas, Soy de la Argentina que lucha por un trabajo digno, por la que no se conforma con que le den la migaja de un clientelismo que es la quimera de la sociedad en la que vivimos. Un amigo español una vez me dijo " Desde España, miramos con un cierto paternalismo los procesos políticos y económicos que vive América Latina. Y perdemos así la oportunidad de aprender de ellos". Y es asi, hemos demostrado siempre que pese a los gobiernos, a las instituciones, a todo lo que nos pueda golpear los Argentinos nos levantamos, pero trabajando, luchando por lo que es justo, respetando las libertades.
En los días posteriores a la debacle de 2001, en Argentina, la ciudadanía recuperó el protagonismo arrebatado. Salía a la calle para exigir soluciones y responsabilidades. Se organizaban en los vecindarios para buscar marcos de participación y solidaridad. Los trabajadores recuperaron fábricas y empresas que habían sido abandonadas por sus propietarios y relanzaron los negocios. Algunas de ellas siguen funcionando en régimen de cooperativa.
Yo no se en que momento perdimos el rumbo, perdimos la memoria, de como se fundó este hermoso país, se fundó trabajando duro, con esfuerzo, nadie nos regalo nada. Nuestros abuelos y bisabuelos se partían el lomo laburando, forjando las generaciones de este país. Un país con una Educación envidiable por las grandes naciones del mundo, para que hoy sea una de las mas devaluadas en una crisis cultural y académica sin precedentes.
Quizá sea el momento de que el pueblo, el que en definitiva ha de pagar la factura de una hecatombe originada por otros, recupere ese protagonismo perdido y les haga saber a los que deciden y legislan que la crisis ha de ser una oportunidad para reformular el modelo de convivencia hacia un sistema más justo, solidario, equitativo.
Lo único que espero es que no sea demasiado tarde para recuperar esa memoria de una Argentina mejor...
Oscar Grondona
11/12/2013
Buenos Aires
Argentina
